Claves para disfrutar con nuestros hijos
Para disfrutar esos bellos momentos con nuestros hijos, en las vacaciones o en el tiempo que pasan en casa, en nuestro diario vivir, la convivencia debe ser la mejor para todos los del hogar y sacarle el mayor beneficio posible.
1) Reuniones familiares: muchas veces por el hecho de que nuestros hijos son menores, damos un escaso papel en las decisiones que organizan lo cotidiano en nuestro hogar. Una reunión familiar es genial para darles la oportunidad de participar activamente en ello. Es importante saber las necesidades de cada uno y saber cómo nos sentimos cuando no son atendidas:
- Queremos descansar, pasear, dormir más, leer un libro sin ser interrumpido mil veces. Debemos transmitirles que los límites que les ponemos, los horarios, orden y demás, no son un capricho sino que los necesitamos para sentir que los cuidamos y así sentirnos bien como padres.
- Ellos juegan y corren, ¿y? ¿Cuántas cosas necesitan ellos que no conocemos? ¿Cuáles son y cómo se sienten cuando no son atendidas? Se generoso y hazlo saber.
- La casa y el entorno también tienen unas necesidades que deben ser atendidas para que todos estemos bien. Queremos hacer a los niños responsables en sus estudios, en tareas domesticas sencillas, según su edad, son una buena oportunidad para que ellos aprendan esta responsabilidad.
Es decisivo que nosotros seamos los primeros en ser firmes cumplidores de nuestros acuerdos, si no ellos ya nunca le darán valor a la reunión y habremos perdido su enorme valor.
2) Un tiempo sin deberes: los niños tienen agendas apretadas de mil actividades y largas horas de tareas durante el año. Así que los fines de semana podríamos liberarnos de ese control rutinario durante toda la semana y dedicarnos a disfrutar al máximo de esos momentos sin deberes. Reduce al máximo.
3) Conexión por delante de educación: educar a nuestros hijos será mucho más fácil si estamos conectados con su forma de ser, necesidades, emociones, lo que les pesa, les inquieta, les duele, les asusta. Si estás dispuesto a ver al ser humano que tienes delante, más allá de las expectativas que tienes de él como padre; si descubres quién es, en lugar de lo que tú quieres que llegue a ser, será mucho más fácil recorrer el camino juntos.
4) Confía: en que tu hijo tiene en cada momento de su vida todos los recursos necesarios para salir adelante. Así no los haremos inválidos a base de seguir sus pasos y disfrutaremos más de acompañarlos en este viaje.
5) Disfruta: hacer cosas por el placer de hacerlas, sin que haya un beneficio o recompensa externa por ello. Nos pasamos el año buscando la productividad de todo lo que nos ocupa. Los tiempos libres son más que nunca una bonita oportunidad para hacer cosas improductivas y conectadas únicamente con la alegría de hacerlas. Los niños son grandes maestros en esto.
6) Mejora la comunicación: la comunicación con los niños debe ser respetuosa y correcta, como la que esperamos de ellos en un futuro. En muchas ocasiones es muy difícil resistirse a gritar y que incluso se convierte en la forma natural de dirigirnos a miembros de nuestro trabajo, amistades y por supuesto a nuestros familiares, sobre todo a nuestros hijos. La comunicación con nuestro entorno es fundamental a la hora de relacionarnos con ellos, por eso hemos de cuidar en múltiples ocasiones los nervios para no lanzar gritos al aire cual desquiciada.
La educación de los hijos no es sencillo, y menos cuando después de un día duro de trabajo llegamos a casa y tenemos que lidiar con un pequeño de 4 años que no quiere que lo bañen, la cena que has cocinado para él, o que no tiene sueño para irse a dormir cuando debe.
Alternativas a los gritos:
• El grito no siempre es respuesta a la conducta de nuestro hijo, sino a nuestro estado emocional. Respira, cuenta hasta tres y repite el mensaje más calmada.
• Para asegurarte de que tu hijo te está escuchando, acércate a él y, mirándole a la cara, transmite tu mensaje. Para asegurarte de que lo ha entendido, puedes decirle que te lo repita.
• Si siempre gritamos a nuestros niños, no diferenciarán en qué momento su conducta es realmente inadecuada.
• Aplaude o reconoce siempre aquellas conductas adecuadas que tu hijo realice, para que vea que mamá no sólo grita.
Así que a poner en práctica estos tipos para disfrutar cada momento en casa con nuestros hijos,
Nos vemos, Melissa,

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